martes, 21 de abril de 2009

Siento que las palabras se fueron de mi, que ya no existe la forma de SER a través de ellas. Siento que lo que queda de mi se redujo a miradas autenticas pero invisibles. Me gustaría dormir con los ojos abiertos sin desilusiones de por medio para sentirme salvada por el cielo una vez mas. La luna parece ser la fuga de este mundo y el reencuentro con mi planeta particular. Siento enferma mi alma, siento caer las paredes de mi vida, siento que ya no soy aunque el aire no se haya acabado. Perdí en mi propio juego de sonrisas y nadie me obligo a no ganar. Alguien impuso las reglas y yo no supe desentenderme de las mismas. Algo valioso se esconde detrás de la luz, algo que deseo tener entre mi cuerpo y mi alma. Mi mente ya se desgasto, ya no se trata de eso. Muchas partes de mi quedaron en el camino, son parte de él ahora. El vacio y el descontrol inundaron mis historias, mis tiempos. El tiempo cura y oculta, enferma y sana, miente y desmiente. Se deformo el equilibrio que recibí al dejar de pensar y de sentir de forma estructurada. La libertad se convirtió en amenaza. No hay refugio para mi frágil ilusión, solo queda espacio para el miedo que desprende lágrimas de mi soledad. El viento señala las excusas que me detienen, la lluvia guarda mi presente y el pasado entierra historias. Nunca creí en el final feliz pero idealice un mundo que no logre hallar. La distancia es mas grande sin un comienzo y mas insaciable sin un final. Me sentí ignorada.. ignorada por latidos que no me corresponden. Odiare con calma las mentiras y verdades. Dejare, con recuerdos en mi cabeza, los olvidos que asfixian. Hoy solo necesito mas soledad.